Cómo Design Thinking me ayudó a hablar en público.

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¿Te han pedido que des una charla o conferencia y no sabes por dónde empezar? ¿Dominas tu tema pero no sabes a ciencia cierta si va a tener el impacto necesario en tu público? ¿No sabes qué puntos en específico podrían interesarles tu audiencia? ¿Tienes decenas de ideas pero te preguntas si presentar un tema u otro porque no tienes un parámetro para tomar una buena decisión? ¿Sabes que eres un experto pero el público no te entiende porque tu lenguaje es muy técnico?

Hace un mes, una colega y yo nos enfrentamos a estas cuestiones cuando estábamos diseñando un nuevo curso de Hablar en Público para un cliente. Al analizar todas estas preguntas nos dimos cuenta de que podríamos usar Design Thinking para organizar la información y, a su vez, ayudar a nuestros alumnos a identificar piezas clave que les permitirían estructurar su discurso e identificar de manera más rápida el valor que podrían entregar a su audiencia.

El cliente nos comunicó varias necesidades de sus colaboradores y la preocupación que ellos tenían ya que no sabían cómo estructurar su discurso. La mayoría eran expertos, dominaban su tema, pero les preocupaba más mostrar lo que su jefe había pedido, lo que la industria marcaba como tendencia, o simplemente lo que ellos creían que necesitaban los oyentes. Unos se encontraban ansiosos por mostrarle al mundo sus nuevos descubrimientos, y otros se paralizaban porque ya tenían una presentación pero no era perfecta. Al formularles las preguntas ¿eso resuelve el problema de tu público?, ¿cómo sabes que podría interesarles este tema?, ¿cuánto tiempo llevas puliendo tu presentación?, las respuestas que recibíamos eran distintas, tales como “no tengo tan claro a quién va dirigido”, “mi jefe sólo me lo pidió”, “creo que toda la información es importante”, entre otras. Además, nos dimos cuenta de que usaban un lenguaje muy técnico, no tenían claro los beneficios que perseguían, y llevaban semanas preparando una presentación que nunca iba a quedar perfecta.

Con toda esta información, mi colega y yo nos pusimos manos a la obra para identificar las necesidades y prototipar una versión de un curso que se llamaría “Hablar en Público Centrado en el Usuario”. Por supuesto, para nuestro diseño también aplicaríamos Design Thinking.

En primer lugar, buscamos información sobre nuestro cliente y retomamos los resultados de un curso que habíamos realizado anteriormente para él, el cual estaba enfocado en identificar el perfil del usuario, conocer sus necesidades, así como sus frustraciones, y descubrir qué beneficios perseguían. Para ello, realizamos entrevistas, nos reunimos con personal de Recursos Humanos y lanzamos una encuesta para sondear cuáles eran los temas de interés. Gracias a la información que recabamos, logramos establecer tres tareas a lograr, tres frustraciones a trabajar y tres beneficios; y usamos el mapa de propuesta de valor (que se muestra en la figura a continuación) para organizar dicha información obtenida

[1]-2 DISEÑANDO LA PROPUESTA DE VALOR, ALEXANDER OSTERWALDER,YVES PIEGNEUR,
GREGORY BERNARDA, ALAN SMITH. DEUSTO.

Trabajamos algunos problemas a través de la herramienta ¿Cómo hacemos para…? Así, algunas de las preguntas que logramos definir fueron: ¿Cómo hacemos para que Luis logre estructurar su tema con una sola herramienta? ¿Cómo hacemos que Brigel cree discursos poderosos en poco tiempo? ¿Cómo hacemos para que Miriam use las herramientas y logre un cambio profundo de acuerdo al nivel de competencias saber hacer? ¿Cómo hacemos para que Patricia no se aburra en el curso y participe en todas las técnicas instruccionales?

Gracias a una simple lluvia de ideas logramos encontrar soluciones a las preguntas antes planteadas. Después de haber votado por las mejores, prototipamos algo que le llamamos “Speaker Canvas”. Diseñamos esta herramienta y le agregamos todos los elementos que pensamos que debería incluir una charla, tales como Tema, Tareas o Necesidades, Frustraciones y Beneficios (tres elementos del lienzo de Propuesta de Valor), Público u Oyentes, Nivel de Profundidad. Además, integramos los 12 momentos del Viaje del Héroe –con el fin de estructurar un discurso contundente– Recursos Materiales, y Escenotecnia.

En conclusión, creamos 4 productos principales:

  • Speaker Canvas como herramienta guía para la planeación.
  • “El viaje del héroe” para estructurar un discurso poderoso.
  • Curso virtual de 30 días para realizar seguimiento durante 30 días de práctica.
  • Diseño de experiencia de usuario basada en la Grecia antigua, ya que esta representa la cuna de la oratoria. Para ello, diseñamos vestimentas, juegos olímpicos en forma de debate, pusimos en práctica recursos de voz través de personajes, realizamos improvisaciones, etc.

Todo el diseño fue desarrollado en función de los participantes; de esta manera, ellos también podrían utilizar los principios de Design Thinking para preparar sus propios temas basándose en las necesidades, obstáculos y frustraciones de su público, así como para descubrir rápidamente las claves para construir un discurso poderoso. Era importante que también aprendieran la filosofía de experimentar y fallar, esto con el fin de que no se quedarán a mitad de camino y que desearan seguir trabajando en sus discursos a pesar de los tropiezos; para ello, la mejor forma de lograrlo fue poner en práctica el diseño de los juegos olímpicos en forma de debate para practicar la oratoria.

Con todo esto en mente, lanzamos nuestro curso y le incorporamos algunas técnicas que habíamos diseñado para otros talleres que teníamos programados, como las del módulo de Habilidades Blandas del Diplomado en Gestión de Proyectos que tenía a mi cargo. Finalmente, juntamos todo esto y lo pusimos a prueba con el primer grupo de nuestro cliente alcanzando excelentes resultados; los participantes utilizaron las herramientas proporcionadas y pudimos observar un avance significativo.

Para el segundo grupo, realizamos mejoras, cambiamos los temas en el Speaker Canvas, utilizamos otra técnica para que entendieran el Viaje del Héroe, e incluimos videos poderosos para que pudieran ver y aprender del lenguaje corporal de grandes oradores.

Aunque aún nos quedan mejoras por realizar para el tercer grupo –estas constituyen solo un 10% de las cosas que mejoramos después del primer grupo–, estamos muy contentas con el resultado y hemos recibido una excelente retroalimentación del segundo grupo. Además, estamos satisfechas con nuestra estrategia, implementación de prototipos, y mejora continua.

 

Estos son los 6 aprendizajes que puedo compartir

  • Design Thinking es una metodología/filosofía muy poderosa que se puede utilizar en cualquier área de la vida, apréndela.
  • Genera un prototipo con los elementos básicos que puedas probar con un usuario.
  • Realiza pequeñas mejoras que te permitan perfeccionar el producto sin gastar mucho dinero o esfuerzo.
  • Atrévete a salir de la caja y a crear productos innovadores que realmente cubran las necesidades de tus usuarios.
  • Sal de tu zona de confort y atrévete a sacar la creatividad que llevas dentro.
  • Enfoca tu producto o servicio en generar valor al usuario, obsérvalo y estúdialo.

Karla Vázquez

Ingeniera en computación con 20 años de experiencia como Project Manager –certificada como PMP y Scrum Master–; 10 años de experiencia como entrenadora en gestión de proyectos, marcos ágiles y softskills; y 3 años de experiencia como facilitadora, diseñadora instruccional e instructora de Design Thinking.

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